TOTORA Software de importación
← Volver al blog

Más competitividad para el Perú: exportar con innovación y diferenciación

Incrementar las exportaciones no depende únicamene del volumen comercializado. Incorporar tecnología, mejorar los procesos productivos y apostar por productos diferenciados son factores clave

Exportar más, pero con valor agregado

Las exportaciones peruanas sumaron US$ 74 mil 123 millones entre enero y agosto de este año, 34.3% más que en el mismo periodo del 2025. Es un resultado relevante, pero exige una lectura más amplia: este crecimiento responde principalmente a las mayores cotizaciones de los minerales, mientras otros sectores muestran una marcada desaceleración.

Los despachos tradicionales crecieron 45.2%, impulsados por la minería. En contraste, los no tradicionales apenas aumentaron 3.1%. La brecha es significativa y evidencia que el dinamismo de nuestras ventas al exterior no es uniforme ni responde a una expansión generalizada de nuestra oferta exportable.

Recordemos que, tras el fin del superciclo de los commodities, la fuerte caída de las cotizaciones mineras en 2014 y 2015 golpeó el valor exportado. Hoy ocurre el fenómeno inverso: los mayores precios elevan el valor de los despachos, mientras las demás actividades avanzan a un ritmo mucho menor.

Esta diferencia merece especial atención. La agroindustria, confecciones, metalmecánica, químicos, pesca para consumo humano directo, maderas y joyería, entre otras, generan valor agregado, empleo formal y oportunidades en distintas regiones. Sin embargo, enfrentan dificultades que limitan su expansión y su capacidad para conquistar nuevos mercados.

Un ciclo favorable de las materias primas puede elevar significativamente los ingresos por ventas al exterior, pero no necesariamente implica una ampliación equivalente de nuestra capacidad productiva. Por ello, no debemos confundir un mejor desempeño coyuntural con un cambio estructural de la economía.

Este escenario debe servir también para cerrar las brechas que frenan a los sectores con mayor potencial. Esto exige reducir sobrecostos, mejorar la infraestructura, facilitar las inversiones, elevar la productividad y brindar mayor predictibilidad a las empresas. Una economía más diversificada permitirá, además, reducir la exposición a las fluctuaciones de los mercados internacionales.

Perú cuenta con recursos naturales, empresarios dispuestos a invertir y una oferta capaz de generar mucho más valor. Tenemos las condiciones, pero debemos avanzar en la agenda pendiente. El desafío es claro: no se trata solo de exportar más, sino de producir más, incorporar mayor transformación, generar más empleos formales y llevar oportunidades a todos los rincones del país.